Las ayudas de la Unión Europea solo evitarán un futuro rescate en España si hay ajustes

0
13

¿Es suficiente el plan de reconstrucción anunciado esta semana por la Comisión Europea para evitar la intervención de la economía española? Los expertos consultados por elEconomista tienen claro que los 140.000 millones -entre transferencias y créditos- que prevé enviar el fondo europeo a España no lo conseguirán. Los economistas aseguran que, además, será necesario un plan nacional de ajustes y limitar el gasto político para alejar la posibilidad de rescate.

“Todo dependerá de cómo se utilice ese dinero”, considera Víctor Alvargonzález, socio fundador de Nextep Finance. Alvargonzález reconoce que es una cantidad “muy importante” por el hecho de que será una “ayuda real” en gran parte y no solo créditos. Sin embargo, precisa que “si finalmente se dedica este dinero solo a tapar agujeros anteriores, al gasto político y cosas de este estilo, pues evidentemente no servirá para evitar un futuro rescate”. A su juicio, “si se usa de una forma inteligente podría ser suficiente”.

Las ayudas que están sobre la mesa son las anunciadas esta semana por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen. Bruselas ha propuesto un estímulo sin precedentes de 750.000 millones de euros, de los cuales 500.000 millones de euros serán transferencias a fondo perdido (grants), y el resto ofrecido como préstamos con términos favorables. “Nuestra voluntad de actuar debe estar a la altura de los desafíos que todos encaramos”, dijo Von der Leyen ante los eurodiputados.

Víctor Alvargonzález: “Todo dependerá de cómo se use el dinero. Si se hace de forma inteligente, España podría evitar el rescate”

Según adelantó Jorge Valero, corresponsal de elEconomista en Bruselas, a España le corresponderían hasta 140.446 millones de euros, el segundo país que más dinero recibiría tras Italia. Los fondos se dividirían entre 77.324 millones de euros en forma de transferencias a fondo perdido, y 63.122 millones como préstamos, según la tabla de reparto que combina todos los instrumentos.

La transferencia neta a España sería superior a la italiana, al tener en cuenta la contribución mayor que realiza Roma al presupuesto comunitario. Según calcula Christian Odendahl, del Centro para la Reforma Europea, el saldo para España sería de 34.000 millones de euros, frente a los 26.000 millones de Roma.

Ajustes asegurados

“Estos fondos aunque sean transferencias directas van a tener una utilización finalista y no va evitar que el Gobierno tenga que hacer ajustes para que no haya un déficit estructural demasiado alto e ir ajustando los gastos a los ingresos”, explica Juan Fernando Robles, miembro del Consejo Editorial de elEconomista.

Precisamente, las previsiones de la Unión Europea publicadas a principios de mes revelan que el déficit estructural español superará el 5% tanto este año (5,6%) como el próximo (5,2%). Esta situación sitúa a España en la peor posición fiscal de toda la UE en 2021, sin poder escudarse el Gobierno en los efectos en las cuentas de la crisis vírica de este 2020, ya que los desajustes de ingresos y gastos que de ella deriven son, en todo caso, cíclicos y no estructurales.

María Jesús Fernández, economista senior de Funcas, ve en el déficit estructural el mayor obstáculo para evitar una intervención de las cuentas españolas. “Salir de esta crisis dependerá de que seamos capaces de revertir esta senda creciente del gasto público“, señala. “Ya no por el déficit inevitable que vamos a tener este año, sino el desajuste estructural con el que vamos a salir de esta situación”, añade.

A su juicio, “esto hay que corregirlo con un ajuste importante en el déficit ya no digo el año que viene, puesto apenas dará tiempo, sino a partir de 2022, al menos”. María Jesús Fernández cree que la única manera de que los fondos europeos alejen la intervención de las cuentas españolas es que éstos vengan acompañados de reformas estructurales. “Lo que es el dinero en sí no va a alterar este deficit estructural que vamos a empezar, con una senda insostenible en el nivel de deuda”, apunta.

En la misma línea, el economista Daniel Lacalle reconoce que las ayudas europeas son importantes pero subraya serán insuficientes para cubrir el déficit fiscal del país. “Al final nos van a meter ajustes de gasto. Te están dando dinero para invertir en la recuperación, pero cuando el Gobierno español vaya a pedir el apoyo tendrá condicionalidad. No existe ningún ejemplo, ni con FMI ni nadie, donde te den un apoyo a cambio de nada”, indica Lacalle.

Javier Santacruz: “La Comisión Europea corroborará si las cifras enviada por los Estados son reales o no”

Por su parte, Javier Santacruz, consejero editorial de elEconomista América, asevera que “la Comisión Europea exigirá un plan de ajuste, donde no entrará es en la letra concreta del plan, sólo corroborará si las cifras son reales o no”. El economista Javier Santacruz opina que en este escenario “es posible que en el primer decreto de recortes que vendrá a partir de octubre también se contemplen subidas de impuestos y creación de nuevos como el digital o el de transacciones financieras”.

Miguel Ángel Bernal, miembro del Consejo Editorial de elEconomista, destaca que un tercio de los 750.000, los préstamos, irán ligados a condicionalidad. “Ahora bien, no estoy pensando en hombres de negro, sino en otras cosas”, apostilla Bernal.

“Creo que las exigencia de la Unión Europea irán más en la línea de reformas con propuesta de los Estados implicados a la Comisión Europea y la aprobación y seguimiento por parte de Bruselas”, explica. A su juicio, los fondos son insuficientes para solventar esta crisis sin un rescate. “Los países tendrán que complementar con la emisión de Deuda Pública. Aquí será básico el papel de compra del BCE para que no se tensionen las primas de interés, de máxima importancia para no encarecer la factura con intereses”, añade.

Reabrir cuanto antes

En cualquier caso, los especialistas coinciden en que el plan de reconstrucción planteado por la Comisión Europea moviliza una partida importante de recursos. Sin embargo, alertan de que el daño a la economía de esta crisis del coronavirus Covid-19 también es muy grande. “Bruselas no está estudiando una cantidad tan grande comparada con las cifras de daño que se manejan”, apunta Víctor Alvargonzález.

El experto aboga por relanzar la actividad económica cuanto antes. “Cada día que pasa con una actividad económica ralentizada tiene un precio. Si nos ponemos rápido en marcha, será más fácil que la cantidad que propone la Unión Europea para ayudar a España sea suficiente”, sostiene. Sin embargo, Alvargonzález insiste en que el Gobierno tendrá que hacer “encaje de bolillos” para evitar la intervención de las cuentas públicas. “No se ha cuidado el tejido productivo. Las pymes y autónomos están muy tocados”, advierte. “Cuando uno plantea reiniciar la actividad es más fácil cuando el motor está engrasado. Esto es un punto muy importante y, en estos momentos en España no es así”, señala.

Víctor Alvargonzález piensa que la puesta en marcha va a ser más complicada en España que en otros países. Por ello, recomienda “utilizar el dinero para poner en marcha el motor de la economía y ayudar a que la gente tenga dinero para consumir”. A esto, añade que “hay que cuanto antes en marcha el turismo”.

Miguel Ángel Bernal: “La cantidad que ha presentado von der Leyen es insuficiente para evitar la intervención”

El economista Daniel Lacalle asegura que, además de los ajustes, no se pueden revertir todos los compromisos adquiridos con las instituciones europeas tras la crisis financiera del año 2008. “No se pueden eliminar todos los compromisos adquiridos en ese momento”, dice el economista.

“El Estado, como máximo, podría acceder a 40.000 millones, el resto será para políticas activas de empleo, para sectores que hayan caído en barrena, la inmensa mayoría va a ir al sector privado. Y el plan europeo no es para dar dinero gratis a las veleidades intervencionistas de Pablo Iglesias”, subraya.

Esta semana la Comisión Europea rechazó que el Gobierno derogue la reforma laboral si España quiere acceder a los fondos de recuperación. Valdis Dombrovskis, vicepresidente de la Comisión Europea y comisario del Euro y de Diálogo Social, aseguró que “es importante que no haya marcha atrás en las reformas aplicadas“.

La reforma laboral del Partido Popular -que ahora quiere eliminar el Ejecutivo- se pactó con las instituciones europeas en el año 2012. Dombrovskis, preguntado por el eurodiputado Luis Garicano, sostiene que su eliminación no tiene cabida en el marco del fondo de recuperación de 750.000 millones que estudia la Comisión Europea. El vicepresidente europeo asegura que la reforma del mercado laboral “no puede volver a atrás y esto exige una evaluación pormenorizada”.

Bruselas confirma los ajustes

Valdis Dombrovskis insiste en la condicionalidad de las ayudas. Bruselas pactará con los gobiernos la suma a recibir, las metas y el calendario para implementar estos planes, que serán propuestos por el propio país. Si constata que no se cumplen, podrá en última instancia bloquear el desembolso de los tramos de ayuda.

El plan tendrá que ser aprobado por la Comisión Europea, así como por el resto de Estados miembros, que podrán emitir una “opinión vinculante” sobre el mismo, según explicó Dombrovskis. “La decisión final dependerá de la Comisión, pero los Estados miembros tendrán que estar de acuerdo con la propuesta de la Comisión Europea de aprobar o rechazar un plan antes de que la Comisión pueda avanzar”, dijo.

En sus últimas recomendaciones, emitidas este mes, la Comisión ha pedido a España reforzar su sistema sanitario, mejorar las ayudas a las familias y la protección por desempleo, invertir en digitalización, innovación y mejoras de la productividad.

Paolo Gentiloni, comisario europeo de Economía, rechaza que las condiciones de la Comisión Europea a los Estados miembros para acogerse a los fondos de reconstrucción supongan una injerencia en la soberanía de los países. “Esto no va de condicionalidad e intrusión de Bruselas, pero por supuesto la concesión de subvenciones está ligada a la implementación exitosa de las políticas“, dijo Gentiloni, que argumentó que “es una cantidad de dinero sin precedentes de la UE y debería ser gastado del modo correcto”.

A la hora de evaluar los planes, la Comisión comprobaría si los países abordan los retos que Bruselas haya identificado en sus recomendaciones y si contribuyen “aumentar su potencial de crecimiento”.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here