El Real Betis ha comenzado su segunda temporada en el estadio de la Cartuja, donde permanecerá hasta el verano de 2028 debido a las obras de remodelación de su estadio, el Benito Villamarín. Mientras el club se centra en el cierre del mercado de fichajes y en sus resultados deportivos, la directiva también trabaja para cumplir con los plazos de las obras, que pretenden culminar con la primera fase: la excavación de muros de un metro de grosor y 25 de altura que sustentará tanto la grada de Preferencia como el edificio anexo en la explanada de Doctor Fleming. Este último incluirá un hotel que ocupará el 80% de su superficie y cuyas negociaciones están en curso con algunas de las cadenas hoteleras más importantes a nivel internacional.
Un interés inesperado de grandes cadenas hoteleras
La llegada a la palestra del hotel ha sorprendido por el elevado interés manifestado por diversas empresas hoteleras, lo que ha llevado a los responsables del proyecto a modificar la distribución original de los espacios para adaptarse a esta alta demanda. En un principio, Federico Martínez Feria, director general del club, reveló que tres grandes cadenas habían mostrado interés en alquilar las instalaciones para establecer su hotel. Sin embargo, una vez confirmado que el 80% del nuevo edificio estaría reservado para el hotel, el interés ha crecido exponencialmente, llegando actualmente a cinco propuestas formales de reconocidas cadenas internacionales, todas ellas con un sólido historial en la gestión de hoteles de alta categoría.
Perspectivas para el nuevo hotel en el Benito Villamarín
El futuro hotel está contemplado para ofrecer entre cuatro y cinco estrellas, con el fin de atraer a un segmento de turismo enfocado en congresos y eventos. Su ubicación estratégica, junto a un estadio que implementará modernos estándares de diseño y prestaciones, lo convierte en un lugar atractivo para este tipo de turismo. Además, la propuesta incluye una oferta complementaria de ocio y deporte, un auditorio con capacidad para 300 personas, aparcamiento subterráneo y la posibilidad de realizar cenas y actos en el interior del Benito Villamarín.
Condiciones para el alquiler y proyecciones de rentabilidad
Para facilitar la rentabilidad de este proyecto, se diseñó un cuaderno de venta que recoge las especificaciones del mismo, contemplando un periodo de alquiler que podría extenderse entre 25 y 30 años, lo que se considera adecuado tanto para recuperar la inversión como para generar ingresos al Real Betis. Federico Martínez Feria había apuntado que se esperaba tomar una decisión sobre la adjudicación antes del verano, ya que cada cadena había solicitado ciertas modificaciones estéticas para ajustar el diseño a sus necesidades. No obstante, el gran interés del mercado ha dilatado los plazos más de lo anticipado. Actualmente, el club se encuentra en un proceso de evaluación y análisis de las diversas propuestas, sin haber tomado aún una decisión definitiva.
Un estadio pensado para el disfrute de todos
La remodelación del estadio Benito Villamarín no solo busca mejorar las instalaciones del club, sino también enriquecer la experiencia de los sevillanos y visitantes, haciéndolo un espacio activo durante todo el año. Así, el estadio ofrecerá diversos usos complementarios que alargarán su vida útil más allá de los eventos deportivos. El edificio polivalente, que se ubicará en la nueva grada de Preferencia, se desarrollará en un terreno aportado por el Ayuntamiento de Sevilla, en virtud de un acuerdo que también incluye la cesión de locales comerciales de aproximadamente 1.000 metros cuadrados, junto con una planta de aparcamiento y una plaza pública de 2.500 metros cuadrados.
Propuestas adicionales y planes de desarrollo
Aparte del área dedicada al hotel, el resto del nuevo complejo se destinará a iniciativas relacionadas con el “fashion sport” y otros usos aún en fase de negociación. Aunque en un principio se sugirió la instalación de un gimnasio, esta opción ha sido descartada. No obstante, se considera viable la inclusión de una clínica especializada en estética y otros servicios, cuyo desarrollo se está aún discutiendo. En cuanto a la restauración, aunque no es una actividad prioritaria en la configuración del nuevo edificio, existen indicios de que podría haber interés por parte de algunos operadores, especialmente en las zonas habilitadas para la hostelería en la grada de Preferencia y en las esquinas del estadio, que buscarán ofrecer servicios durante los días de partido y en el resto del año.
Conclusión
El desarrollo de este hotel en el estadio del Real Betis representa una oportunidad significativa tanto para el club como para la ciudad de Sevilla. La alta demanda de grandes cadenas hoteleras indica la viabilidad y el potencial de este proyecto, que sin duda contribuirá a dinamizar la economía local y enriquecer la oferta turística de la ciudad. Con unos plazos que se han extendido, el club seguirá evaluando las propuestas con el objetivo de seleccionar la opción que mejor se alinee con sus intereses y los de la ciudad.
























